Nueva Identidad Corporativa de Agui
Agui es una empresa industrial que ha obtenido una gran experiencia a lo largo de su historia y con gran capacidad de adaptación, lo que le permite ser capaz de integrar diferentes tecnologías, tanto internas como externas dentro de un mismo proyecto.
Especializada en el desarrollo de procesos mecánicos tanto para la externalización como para la industrialización de los mismos, Agui cuenta con una clara filosofía de orientación hacia el cliente, con el fin de apoyar y adaptarse a los más modernos sistemas de gestión, tales como Just in Time, Kankan, fabricación en línea, etc. Este enfoque, dicta todas las normas de actuación y procedimiento en todos los ámbitos y departamentos de la empresa.
Con importantes clientes en todo el mundo, Agui quiere dar un giro a su imagen corporativa modificando su identidad, sus mensajes, su claim y su posicionamiento. Se decide crear así una nueva identidad diferenciadora en el mercado, que aporte valor, y asociar unos mensajes que posicionen a la marca en su propuesta en el mercado. Para ello, el Gabinete de Identidad de Bostnan especializado en identidad corporativa, hace un análisis de mercado y decide crear un estudio de mercado de la competencia, del sector y reposicionar la marca en imagen y en mensajes.
Tras un importante estudio, se busca una imagen sólida, que traslada valores como la flexibilidad y la capacidad de reacción que es muy inherente a la organización. Para ello, se crea un icono en el que confluyen esas dos características, la solidez y la fluidez.
Se trata de una figura geométrica que representa una estructura sólida, fuerte, que a su vez, cuando lo precisa, es capaz de adaptarse a soluciones complejas, de extraer su proceso y llevarlo a sus sistemas de producción, desde el desarrollo de la idea, desde el cómo, qué y cuándo, esto es, trasladar el proceso internalizado de una empresa que parte del origen del planteamiento, a externalizarlo a través de Agui y con la capacidad de producción y de adaptación a la pieza personalizada. Con un color diferenciador que posiciona la marca dentro del sector, se construye un claim que defiende este discurso:
I do: basado en la propia organización y en su capacidad de asumir los retos que le proponen los clientes, incluso en proponer retos en su carácter proactivo antes de que el cliente se lo pida. El color cambia únicamente en la variación de los tonos ya que se quiere mantener el concepto de la identidad original y porque se cree que para el posicionamiento ayuda, que no distorsiona, no confunde y que conviene mantener.
